Respuesta rápida: los docentes a menudo se saltan el café porque, sencillamente, no hay tiempo. Suena el timbre, empieza la guardia y el café se queda frío. La solución es planificar la cafeína en torno a la jornada escolar: tómala antes de la primera clase y en el recreo de la mañana, en pequeñas cantidades, y déjala a primera hora de la tarde para que no te acompañe mientras corriges por la noche ni te quite el sueño.
Por qué los docentes funcionan a base de café (frío)
Los docentes aparecen con frecuencia en los primeros puestos de las encuestas informales sobre las profesiones que más café toman. Una encuesta del Reino Unido a más de 10.000 trabajadores situó a los docentes en tercer lugar, por detrás de periodistas y policías. Tiene sentido: madrugones, clases seguidas, vigilancia del patio y tardes corrigiendo dejan poco margen para una pausa de café en condiciones.
Y cuando por fin te preparas uno, es muy probable que acabe olvidado sobre la mesa.
Un plan de cafeína sencillo para la jornada escolar
- Antes de la primera clase: tu café principal del día, mientras lo preparas todo.
- Recreo de la mañana: una pequeña recarga si la necesitas, no una segunda taza grande.
- Almuerzo: come algo como es debido. La comida y el agua ayudan con el bajón de la tarde tanto como la cafeína.
- Desde primera hora de la tarde: déjala. Un conocido estudio sobre el sueño descubrió que una dosis alta de cafeína, incluso seis horas antes de acostarse, reducía el sueño en más de una hora. Si te acuestas a las 10 p. m., intenta terminar con la cafeína hacia las 2–3 p. m.
La Autoridad Europea de Seguridad Alimentaria considera seguros para la mayoría de los adultos sanos hasta 400 mg de cafeína al día. Es un límite, no un objetivo. Un espresso sencillo tiene unos 80 mg.
Por qué los masticables de café encajan en el aula
- Ninguna taza que se enfríe. La lata vive en el cajón de tu mesa, en tu bolso o en el bolsillo de tu acreditación.
- Sin bebidas calientes cerca del alumnado. Nada que derramar sobre una mesa llena de cuadernos y ninguna taza caliente en un aula concurrida.
- Segundos, no minutos. Toma un masticable entre clases sin hacer cola para el hervidor de la sala de profesores.
- Pequeñas cantidades. Cada masticable equivale a un sorbo de café, así que es fácil parar a tiempo.
Cafeína aproximada por lata de unos 25 masticables: 50 mg en Choco Mocha, Caramel Macchiato y Hazelnut Latte; 70 mg en Flat White e Iced Mint Coffee; 140 mg en Double Espresso. Los sabores más suaves van bien para una recarga por la tarde antes de tu hora límite.
Una regla importante: los masticables de café contienen cafeína y no son para niños. Mantén la lata cerrada y fuera del alcance de los alumnos, y no los compartas con ellos.
Encuentra tu sabor en la gama Coffee Chews o prueba varios con el Tasting Set. También son un detalle de agradecimiento fácil para la sala de profesores a final de trimestre.
Preguntas frecuentes sobre café para docentes
¿Cuándo deberían los docentes dejar la cafeína?
Unas seis horas antes de acostarse es una buena regla general. Para la mayoría de los docentes, eso significa terminar con la cafeína a primera hora de la tarde.
¿Puedo tomar masticables de café en el aula?
Depende de las normas de tu centro sobre comer en clase. Son rápidos y discretos, así que mucha gente los toma entre clases o en el recreo.
¿Cuántos masticables de café debo tomar?
Empieza con uno o dos y observa cómo te sientes. Ten en cuenta cualquier otro café, té o bebida energética que tomes ese día.
¿Quién no debería tomar masticables de café?
Littos Coffee Chews contienen cafeína y no se recomiendan para niños, mujeres embarazadas o en periodo de lactancia, ni personas sensibles a la cafeína. Contienen leche y están endulzados con xilitol, que es tóxico para los perros. Si tienes algún problema de salud o tomas medicación, consulta antes con un profesional sanitario.
Este artículo ofrece información general, no asesoramiento médico. Fuentes: ABC7: las 10 profesiones que más café toman; Drake et al., Journal of Clinical Sleep Medicine (2013); dictamen de la EFSA sobre la seguridad de la cafeína.